Cirugia Estética

Cirugia Estética

Medicina Estética - Carboxiterapia Cirurgia Plástica - Carboxiterapia

Cirurgia Plástica - Carboxiterapia

Voltar para Medicinas Estéticas

Tramento Corporal e Facial

Carboxiterapia

     La carboxiterapia consiste en la aplicación de gas carbónico (CO2) a través de infusión en los tejidos, con presión controlada. Ha ganado mucho espacio en la medicina estética debido a los buenos resultados obtenidos en el tratamiento de celulitis, estrías y flacidez.

     El gas carbónico es el producto natural del metabolismo después del uso de oxígeno. Es producido en el organismo diariamente y en grandes cantidades, por lo tanto, no produce alergia ni toxicidad cuando utilizado en la cantidad habitual.

     La acción de la carboxiterapia se basa en dos mecanismos:

     Conocido como un potente vasodilatador, el gas carbónico aumenta el flujo de oxígeno a los tejidos (piel, grasa) al mejorar la circulación en el local de la aplicación. Un tejido mejor oxigenado quema más grasa, cicatriza mejor y produce más colágeno.

     El segundo mecanismo de acción comprende la distensión de la piel por el gas. Esto lleva a una retracción del tejido distendido y, consecuentemente, mejora la flacidez.

     El gas carbónico se aplica vía inyección, con una aguja muy fina, causando un poco de molestia. Es común sentir ardor a la hora de la aplicación y una leve picazón inmediatamente después. El tejido permanece poco distendido por aproximadamente 15 minutos y luego regresa a su estado normal. La cantidad y frecuencia de las sesiones varía conforme el tipo y local de tratamiento. Los efectos son vistos tras algunas semanas, cuando ocurre la mayor producción del colágeno, retracción y quema de grasa.

     El resultado depende del tipo de piel, biotipo del paciente, grado de alteración a ser tratado. Todo esto deberá ser discutido durante la evaluación con el médico.